Population Reports, Serie J, Número 41

CONTENIDO

        Capítulos
  1. Números crecientes, necesidades diversas
  2. Crecimiento, cambios y riesgos
  3. Programas para adultos jóvenes
  4. Resultados de las evaluaciones
  5. Cómo ganar el apoyo de la comunidad y los adultos jóvenes

TEMAS PRINCIPALES

Junto con este número: Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA.


Volumen XXIII, Número 3
Octubre 1995

Riesgos para la salud del embarazo precoz

Cuando la mujer es demasiado joven, el embarazo —deseado o no deseado— puede ser peligroso para la madre y el niño. Las complicaciones del parto y el aborto en condiciones peligrosas están entre las causas principales de mortalidad de las mujeres menores de 20 años de edad (394, 439, 461). Incluso en condiciones óptimas, las jóvenes madres, especialmente las que tienen menos de 17 años, tienen más probabilidad que las mujeres de alrededor de 20 años de sufrir complicaciones relacionadas con el embarazo y de morir en el parto (161, 327, 436, 490, 538). El riesgo de muerte puede ser dos a cuatro veces mayor, según el estado de salud y la situación socioeconómica de la mujer (212, 275, 301, 329, 428). Por ejemplo, en un estudio retrospectivo de casi 11.000 embarazos en un período de 5 años, los desenlaces en un hospital de Bengala Occidental, India, variaban por edad, como se muestra a continuación:

Edad de la mujer Defunciones maternas/1000 nacimientos Peso medio al nacer Nacimiento prematuro (%) Defunciones perinatales/1000 nacimientos
12 a 19
3,80
1,9 kg
20
29,6
20 a 30
2,55
2,5 kg
16
18,4
31+
1,07
2,65 kg
11
4.3
Fuente: Mishra y Dawn 1986 (329)

Las complicaciones del embarazo que hacen peligrar la vida de las mujeres menores de 20 años son los mismos riesgos que enfrentan todas las demás mujeres: hemorragia, septicemia, hipertensión ocasionada por el embarazo, inclusive preeclampsia y eclampsia, distocia por obstáculo mecánico causado por la desproporción cefalopelviana, complicaciones del aborto en condiciones peligrosas, y anemia ferropriva. Las jóvenes enfrentan riesgos mayores de hipertensión, desproporción cefalopelviana, anemia ferropriva y aborto peligroso que las mujeres de más edad (7, 275, 281, 293, 330, 432, 451). Estos riesgos son mayores para las jóvenes no solo por su edad, sino también porque por lo común se trata del primer parto, siempre más peligroso que el segundo, el tercero o el cuarto. Los factores socioeconómicos, incluidas la pobreza, la malnutrición, la falta de educación y la falta de acceso a servicios de atención prenatal o de atención obstétrica de emergencia pueden incrementar aún más el riesgo de complicaciones relacionadas con el embarazo de las jóvenes (19, 212, 428). Entre las jóvenes, igual que entre las mujeres de más edad, las que corren el máximo de riesgo son las mujeres pobres, que en su mayoría están malnutridas y con oportunidades mínimas de recibir atención prenatal.

La hipertensión ocasionada por el embarazo no tratada puede causar insuficiencia cardíaca o ataque apoplético y resultar en la muerte de la madre y la criatura. La hipertensión se presenta más a menudo entre las mujeres que tienen su primer hijo y representa una gran proporción de defunciones maternas entre las mujeres menores de 20 años (293, 451).

La desproporción cefalopelviana —lo que significa que la abertura pelviana de la mujer es demasiado pequeña para permitir que pase la cabeza del niño durante el parto— puede retrasar o prevenir el parto vaginal. En algunos casos, si no puede practicarse la cesárea, el útero de la mujer se desgarra y mueren tanto la madre como el niño. La desproporción cefalopelviana es común en las mujeres muy jóvenes cuyo crecimiento pelviano no se ha completado y en las mujeres de baja estatura en las que la malnutrición les ha frenado el crecimiento (281, 330). Con el trabajo de parto prolongado relacionado con la desproporción cefalopelviana aumenta el riesgo de fístula —un desgarro entre la vagina y el tracto urinario o el recto, que permite que la orina o las heces se filtren a través de la vagina. En numerosos países de Africa las lesiones fistulosas se producen más comúnmente en las mujeres menores de 20 años, y la distocia por obstáculo mecánico es la causa de la mayor parte de estas lesiones (394, 490, 538). La fístula se puede reparar con cirugía. Pero cuando la mujer no puede obtener atención adecuada, generalmente queda discapacitada por el resto de su vida y excluida de la comunidad.

En muchas regiones la anemia ferropriva es un factor contribuyente de casi todas las defunciones maternas. En una mujer anémica la probabilidad de morir por causas relacionadas con el embarazo es cinco veces mayor que en la que no es anémica (510). Las mujeres anémicas son menos capaces de resistir las infecciones y menos capaces de sobrevivir después de una hemorragia u otras complicaciones del trabajo de parto y el parto. La anemia también es un factor contribuyente del parto prematuro y del bajo peso al nacer (47).

La anemia ferropriva es particularmente común entre las mujeres embarazadas, y las jóvenes embarazadas tienden más que las mujeres mayores a ser anémicas, incluso en los países desarrollados. Así, por ejemplo, en un análisis de ocho estudios clínicos realizados en los Estados Unidos se encontró que las mujeres embarazadas menores de 20 años tenían dos veces más probabilidad de ser anémicas que las mujeres mayores (432). En los Estados Unidos se llevó a cabo un estudio de adolescentes embarazadas que asistían a un dispensario prenatal y se encontró que 70% no tenían suficiente hierro (47). Las menstruaciones normales, una dieta que carece de hierro absorbible y el paludismo causan la mayor parte de la anemia en las mujeres embarazadas. Para evitar la anemia durante la adolescencia, los jóvenes necesitan dos veces más hierro que los adultos del mismo peso (66, 537).

Falta de atención prenatal. La atención prenatal adecuada puede reducir la mortalidad y las complicaciones relacionadas con el embarazo, especialmente entre las mujeres jóvenes. (19, 161, 314, 353, 432). Pero en los países en desarrollo muchas mujeres no reciben atención prenatal (417) y las jóvenes son las que menos probabilidad tienen de recibirla, incluso en los países desarrollados (248, 460). Si se les presta atención, esto ocurre generalmente cuando el embarazo ya está adelantado (293). Aunque haya servicios disponibles de atención prenatal, tal vez no se concurra a ellos porque se considera que el parto es algo normal para las jóvenes y que por lo tanto no requiere atención médica.

Riesgos mayores para los lactantes. El embarazo antes de los 20 años también presenta riesgos al bebé de la joven. Los datos de las Encuestas Demográficas y de Salud (EDS) y de otros estudios muestran que las tasas de mortalidad y morbilidad son más altas entre los bebés de madres jóvenes (468). Estas, especialmente las que tienen menos de 15 años, exhiben tasas más altas de trabajo de parto prematuro, aborto espontáneo, muerte prenatal y bajo peso al nacer (161, 314, 329, 353, 394, 428, 432, 434, 464, 493, 538). Para el lactante que sobrevive, el mayor riesgo de mortalidad persiste durante toda la primera infancia (32, 56, 113, 314, 329, 432, 464, 468, 490, 493).


Anterior | Siguiente
Parte principal | Contenido

111 Market Place, Suite 310, Baltimore, MD 21202, USA
Phone: (410) 659.6300/Fax: (410) 659.6266/E-mail: Poprepts@jhuccp.org

Population Reports