CONTENIDO
Chapters
- La importancia de abogar
por la planificación familiar
- Satisfacción de la demanda
de planificación familiar
- Se salvan vidas de mujeres
- Se salvan vidas de niños
- Se ofrecen opciones a la
mujer
- Se fomenta la adopción de
prácticas sexuales menos arriesgadas
- Cómo llegar a los jóvenes
- Cómo lograr la participación
de los hombres
- Se protege el medio ambiente
- Se facilita el desarrollo
- Planificación familiar
para el futuro
Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA
Volume XXVII, Number 2
Julio de 1999
Serie J, Número 49 |
Los programas de planificación familiar pueden ayudar a todas las personas, casadas y no casadas, a protegerse contra el VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y a evitar los embarazos involuntarios.
1
Cómo ayudar a las personas a evitar las ITS
Los programas de planificación familiar, junto con otros programas de salud reproductiva, pueden desempeñar un importante papel en la prevención de las ITS, incluido el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causante del síndrome de inmunodeficiencia humana (SIDA). Al propagarse el VIH/SIDA, con consecuencias devastadoras, los programas de planificación familiar y los programas de prevención de las ITS necesitan más ayuda para el suministro y la promoción de condones, la educación sanitaria y las actividades de divulgación comunitaria.
Las proporciones de la epidemia del VIH/SIDA ponen de relieve la urgente necesidad de actuar. Mundialmente, casi 1 adulto de cada 100 entre los 15 y 50 años de edad está infectado por el VIH (258). Según se estimó a fines de 1998, por lo menos 33 millones de personas tenían el VIH/SIDA y otros 14 millones habían muerto a resultas de ello. Todos los días otras 16.000 personas se infectan con el VIH, unos 5,8 millones por año (258). Se prevé que el número de infecciones por el VIH ascenderá a 40 millones de casos en algún momento del 2000 (231).
No solo el VIH/SIDA, sino también otras ITS están siendo cada vez más comunes (126). En todo el mundo se producen todos los años unos 333 millones de casos nuevos de ITS (161). Más de 230.000 personas mueren anualmente de ITS distintas del SIDA (160). La gonorrea y la sífilis son las ITS más ampliamente conocidas, pero hay más de 40 otras que presentan riesgos para la salud. Las personas son más susceptibles a la infección por el VIH si tienen otras ITS, en particular una ITS que cause úlceras genitales, como el chancro blando, verrugas genitales, herpes simplex y sífilis (170, 249).
Cómo pueden ayudar los programas. En la CIPD de El Cairo los países concordaron en que los proveedores de atención de salud tienen importantes funciones que desempeñar en la reducción de las ITS. Puesto que el VIH/SIDA y otras ITS se propagan sobre todo a través del comportamiento sexual arriesgado, para reducir las infecciones se requiere cambiar ese tipo de comportamiento.
Si bien las encuestas revelan que el comportamiento sexual de mucha gente ha cambiado debido a la epidemia del SIDA, aún restan muchos obstáculos. Muchas personas que están enteradas del SIDA y conocen los condones no saben, empero, que éstos pueden prevenir el SIDA. Las normas sociales y culturales pueden alentar las prácticas sexuales arriesgadas de los hombres y disuadir a hombres y mujeres de usar condones o de hablar sobre ellos (35, 67, 74).
Para ayudar a luchar contra la epidemia del SIDA, los programas de planificación familiar pueden instar a los jóvenes a postergar la iniciación sexual, aconsejar a las parejas a permanecer monógamas y promover más los condones entre los hombres no casados (74). Al mismo tiempo, los condones también son un método del que, según se estima, dependen 44 millones de parejas casadas para planificar la familia. Hoy día las campañas de comunicación y de comercialización social de la planificación familiar con frecuencia promueven la doble función de los condones en la prevención de los embarazos y de las ITS (79, 89).
Los programas también están comenzando a promover el condón femenino, un nuevo método anticonceptivo que protege contra el VIH/SIDA y contra casi todas las demás ITS. Muchas mujeres se inclinan hacia el condón femenino porque es conveniente, puede usarse sin lubricantes oleosos y les da oportunidad de intervenir en la iniciación del uso (10, 215).
La importancia de los condones. Usados correctamente, los condones previenen la infección por VIH. Las pruebas de laboratorio muestran que ningún organismo de las ITS, incluido el VIH, puede pasar a través de un condón de material sintético intacto. En realidad el condón protege contra cualquier ITS que pasa a través de los líquidos corporales (170).
Los 10 estudios llevados a cabo durante 1995 en los que se evaluó la eficacia del condón entre las parejas heterosexuales mostraron que el uso sistemático del condón protegía contra el VIH. La prueba más convincente proviene de estudios de parejas en las que uno de los dos había sido infectado por el VIH y el otro no. En esos estudios se encontraron tasas bajas de riesgo de transmisión del VIH entre los usuarios constantes del condón. En tres estudios recientes las tasas de infección eran inferiores al 1% por año entre los usuarios constantes (51, 52, 199). En un estudio multinacional europeo de 256 parejas, en las que un integrante de la pareja tenía el VIH y el otro no, se encontró que después de 20 meses no se había producido ninguna infección entre las parejas que usaban condones constantemente (51).
Cómo resolver la discrepancia entre el uso y la necesidad de condones. Al informar y asesorar a las personas sexualmente activas acerca del comportamiento sexual menos arriesgado, los programas de planificación familiar ayudan a resolver la discrepancia existente entre el uso y la necesidad de condones. Mundial-mente se usan todos los años unos 6.000 a 9.000 millones de condones, pero se estima que se necesitan casi tres veces más —24.000 millones— para protegerse contra las ITS (74).
Según las estimaciones, 70% de la necesidad total de condones corresponde a las personas no casadas. Muchas personas casadas también necesitan condones. Además de las parejas casadas que usan condones para planificar la familia, otros hombres y mujeres casados los necesitan para prevenir el VIH/SIDA y otras ITS porque mantienen relaciones sexuales fuera del matrimonio (ver la figura abajo).
A fin de satisfacer la necesidad de condones, los gobiernos, el sector comercial, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales de- ben cooperar. Juntos, pueden asegurar la disponibilidad de condones para todos los que los quieran. Pueden lograr que bajen los costos de los condones mediante la comercialización social y otras subvenciones, promoverlos ampliamente y cambiar las políticas públicas que limitan el acceso del público a los condones o a la información sobre éstos (74).
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Population Reports estima que se necesitan anualmente 24.000 millones de
condones, inclusive entre las parejas casadas y los hombres no casados, para
evitar los embarazos involuntarios y las ITS. |
2
Una buena inversión en salud pública
El apoyo que se preste a los programas que fomentan un comportamiento sexual menos arriesgado y promueven el uso de condones es una buena inversión en salud pública. Un grado mayor de prevención podría reducir finalmente el número de casos que necesitan tratamiento (258). Aunque el número de personas atendidas directamente por un programa de prevención sea pequeño, el número de infecciones prevenidas puede ser grande puesto que se reduce el riesgo de infección de los compañeros sexuales de cada cliente, los demás compañeros sexuales de aquéllos, y así sucesivamente. Con tasas más bajas de infección, los riesgos de infección disminuyen para todas las personas sexualmente activas.
Los esfuerzos dirigidos a prevenir la transmisión de ITS son habitualmente eficaces en función de los costos. Cuando los programas fomentan un comportamiento sexual menos arriesgado, se ahorran gastos de tratamiento y se conservan así recursos para otros fines (74). Basándose en análisis de datos de 34 países, el Banco Mundial observó que, en promedio, el tratamiento de un paciente con SIDA por un año cuesta aproximadamente lo mismo que educar a 10 alumnos de la escuela primaria por un año (258).
Los costos de las ITS. Junto con otras ITS, el VIH/SIDA está agotando los recursos de los sistemas de salud de muchos países en desarrollo. Al propagarse la epidemia, la demanda de atención médica está aumentando desmesuradamente, y los dispensarios y hospitales están dedicando cada vez más tiempo, equipo, tiempo del personal médico y otros recursos a los pacientes con SIDA. Las ITS imponen una pesada carga en el presupuesto de las personas, que a menudo pagan a los proveedores de servicios privados hasta un tercio de sus ingresos mensuales para medicamentos (128).
Además del extenso sufrimiento causado por el VIH/SIDA, la necesidad de hacer frente a esta epidemia pone trabas a la labor de desarrollo. Los individuos, familias y economías pierden todos los años muchos días de trabajo productivo y gran cantidad de ingresos a causa del SIDA. En algunos países de África las tasas crecientes de mortalidad relacionada con el SIDA han deprimido la productividad de la fuerza laboral, que ha perdido obreros calificados, al tiempo que los costos de la prestación de atención de salud y de beneficios en caso de muerte son cada vez más enormes (258). Desde el comienzo de la epidemia del SIDA, unos 8,2 millones de niños han perdido a sus madres a causa del SIDA. Sus muertes han causado sufrimiento y más gastos públicos para el cuidado de numerosos niños pequeños que han quedado huérfanos (234).
Con liderazgo, dedicación y apoyo financiero adecuados, los programas de planificación familiar pueden redoblar los esfuerzos para prevenir la propagación del VIH/SIDA y otras ITS. Como se ha demostrado en los estudios, los esfuerzos de los programas pueden y logran cambiar el comportamiento sexual de las personas (193, 200, 233). En algunos países la prevalencia de ITS ha ido descendiendo a medida que los programas de atención de salud se han ocupado más de la prevención (193). Los programas de planificación familiar han ayudado a desacelerar la propagación del VIH/ SIDA al fomentar el com- portamiento sexual me-nos arriesgado, y sobre todo el uso del condón.
Llenar con los datos del país que figuran en el Cuadro
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Los esfuerzos dirigidos prevenir e SIDA son típicamente eficaces en función de los costos como inversión en salud pública.
Banco Mundial (258) |
Medición de la prevalencia del VIH |
| Prevalencia del VIH (porcentaje de adultos con el VIH/SIDA) |
Datos del pais |
Estimaciones regionales para 1997 |
% |
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África Subsahariana
África del Norte y Cercano Oriente
Asia Meridional y Sudoriental
Asia Oriental y el Pacífico
América Latina
Región del Caribe
Europa Oriental y Asia Central
Europa Occidental
América del Norte
Australia y Nueva Zelandia |
7.41 0.13 0.06 0.05 0.52 1.82 0.09 0.23 0.55 0.11 |
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